5 técnicas de estudio que sí funcionan
Estudiar muchas horas no siempre es sinónimo de estudiar bien. Estas cinco técnicas, avaladas por la evidencia y las que más recomendamos en el aula de Estudio dirigido, ayudan a aprender más en menos tiempo y a que lo aprendido se quede de verdad.
Las 5 técnicas
1
Práctica de recuperación (active recall)
En lugar de releer el tema, cierra el libro e intenta explicarlo de memoria o responder preguntas sobre él. Obliga al cerebro a recuperar la información, que es justo lo que se te pide en un examen.
2
Repetición espaciada
Repasa el mismo contenido varias veces, pero separando las sesiones en el tiempo (hoy, en tres días, en una semana). Retienes mucho más que concentrando todo el repaso la noche antes.
3
Técnica Pomodoro
Bloques de 25 minutos de estudio concentrado seguidos de 5 minutos de descanso. Ayuda a mantener la atención y evita la sensación de «no avanzar» en sesiones muy largas.
4
Intercalado de materias
En vez de estudiar una sola asignatura durante horas, alterna dos o tres. Cuesta un poco más al principio, pero mejora la capacidad de diferenciar conceptos parecidos.
5
Explicárselo a otra persona
Si puedes explicar un tema con tus propias palabras a alguien que no lo sabe, es que lo has entendido de verdad. Si te trabas, ahí está justo lo que te falta por repasar.
«No se trata de estudiar más horas, sino de estudiar de forma que el cerebro tenga que trabajar para recordar.»
Equipo docente de Academia Advance
Cómo empezar a aplicarlas
No hace falta implantar las cinco a la vez. Elige una o dos, por ejemplo el active recall y la repetición espaciada, y pruébalas durante dos semanas en una sola asignatura antes de sumar el resto.
💡 Consejo
En las sesiones de Estudio dirigido trabajamos estas técnicas de forma guiada, adaptadas a cada estudiante. Si quieres que tu hijo o hija las incorpore con acompañamiento, pregúntanos por el aula de Estudio dirigido.
